miércoles, 22 de mayo de 2013


Dicen que el arte se hereda…….



 De Pura Casta


Cuando se está emparentado con uno de los cantaores de más pura raza gitana como fue Manuel Cagancho, un autentico revolucionario de los cantes trianeros, se tienen que cantar bien las seguiriyas y si te corre la sangre de  Juaniquin tienes que tener un pellizco especial para cantar soleares.

Los Aguilera han vivido de siempre estos cantes, los han aprendido de tíos, primos y abuelos como algo natural, no han tenido de investigar y estudiar para aprenderlos, les viene de familia. Porque no todo el mundo tiene el privilegio escucha en las reuniones familiares frases como “no he escuchado mejores cantes en mi vida que los de la Perrata”, o “este cante lo hacía así el tito Juaniquin”.

Ese sentido rítmico, retardado, reticente y sentimental característico de sus cantes  lo heredan de su bisabuela Paula Reyes que a su vez estaba  emparentada con Perrate y Perrata de Utrera, con el padre de Fernanda y Bernarda, y con la madre de Gaspar de Utrera.

La Familia Aguilera derrocha la viveza de la Serneta, la gracia finísima de Joaquín el de la Paula y el amor por el cante gitano que les imprime la herencia de Juan Talega  y Antonio Mairena.


Por sus venas corre la pureza flamenca de Utrera, Lebrija, Morón, Sevilla y Mairena del Alcor, pero es de sus padres de quienes han heredado la calidad humana y artística. De ellos es de quienes han recibido la esencia de los Aguilera, esa esencia que ha  pasado a través de sus cantes,  de generación en generación hasta nuestros días.

En este espectáculo los más jóvenes de la familia, rinden tributo a sus mayores, se enorgullecen de quiénes son y muestran respeto y cariño a la casta a la que pertenecen.